Se dice que entre más lejos te encuentres de él, peor es la relación, pero debo admitir que esto fue amor a primera vista. Mucha culpa tuvieron mis padres y sus domingueros maratones de mi “Padrino”.
La sensación de hogar y acogimiento, fue lo que me enamoró. Estoy segura que ustedes también lo han sentido o lo sentirán. Miras a tu alrededor y no hay otra idea pasando por tu mente, sólo surge el repentino pensamiento “Este es mi lugar. Aquí será.” Un sueño que he tenido desde pequeña y espero cumplirlo.
No tengo familia, tampoco historia y sólo cuento con dos o tres amigos. Pensándolo bien, simplemente uno. Pero ¿qué más da, no? No son las conexiones lo que importa, sino las emociones que te unen a ese lugar. Cuantas personas no se han encaminado a un destino sin rumbo, si ellas pudieron, creo que no debe haber problema conmigo.
Sé que algunos me consideran anti patriarca pero he de aclarar que siempre amaré mi tierra y mi nación. La llevaré en mi sangre día a día y sé que llegará el tiempo en el que regrese para ya no salir, dormiré hasta hacerme polvo y poder, literalmente, ser parte de nuestra patria. Sin embargo creo que pertenezco aquellos rumbos. Me cambiaron, me hicieron feliz.
Y es que se ha convertido en más que un simple anhelo, ahora es una necesidad y espero satisfacerla, debo.
Sólo quiero tratarlo, conocerlo, sentirlo una vez más.
Karla O.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada